Fotógrafos De Boda En Toledo

El book fotográfico incluye sesiones de fotos en estudio de embarazo, bebé, moda, retrato, mascotas grupos de máximo 8 personas. En 1996, adquiere una cámara compacta digital no volviendo a utilizar el formato analógico, considerándolo algo obsoleto. De 2001 al 2007 empieza a realizar sesiones fotográficas entre ellas con la modelo, entonces novata, Mar Sanz entrando gracias a ella en el mundo de la pasarela y el espectáculo fuera del teatro. Realizará trabajos como portadas musicales y carteles para la cantante Macarena Martin y grupos como Aura. Todas mis hermanas pusieron el grito en el cielo, todas excepto Marian, que era la que más información tenía.

En 2009 conoce a Sara Rodríguez, fotógrafa y directora de cine, la forma de pensar y de ser del artista le harán ofrecerle múltiples proyectos y trabajar en conjunto hasta hoy día. Anuncio en el que aparezco de la nueva cerveza Almeriense, titulado Algo Faltaba en Almería, vídeo creado por Nico Fernandez, de Digital Master, rodado completamente en Almería, para así dejar claro que en Granada tendrá la cerveza Alambra, y en Almería desde hoy tenemos Cerveza BAYYANA. Como siempre avisaros de que, si no habéis terminado los tres libros de la trilogía, no lo leáis porque puede contener spoilers. Pocas veces en la vida un hombre huye como lo hice yo por algo que no sea el amor.

Cuando tu hijo pequeño se sienta en la mesa de tu cocina para decirte que ha dejado el trabajo, ha vendido el negocio que compartía con su mejor amigo y que ha comprado un billete de ida sin vuelta programada, supongo que lo mínimo es sorprenderse. Hubo un momento de mi vida en el que me llegué a preguntar cómo podía querer tanto a mi mejor amigo, pero nunca jamás he sentido la menor atracción sexual hacia él. No sé por qué cojones estoy explicando esto, pero bueno.

Les faltaba mucha información, pero yo no me podía permitir compartir con ellos cada uno de los detalles que me había empujado a tomar la decisión de dejarlo todo y marcharme, sobre todo porque no quería dejar a Hugo en la sensible situación de que mis padres pudieran culparlo.

Sus labios dibujaron un puchero y se agarró fuertemente a mi brazo, escondiendo la cara en mi jersey para echarse a llorar. Allí estaba yo solo, con una mochila llena de lo esencial, cargando con un montón de recuerdos de los que tendría que ir deshaciéndome para poder vivir.

La última vez que estuve allí, en el aeropuerto, volvía con ella de Tailandia, con una sonrisa y sus dedos entrelazados en los míos. Entonces nuestro problema ya existía, pero siempre lo consideré como una enfermedad no mortal con la que podríamos vivir. Cuando pierdes todo aquello que te importa, desaparece la sensación de inseguridad cualquier temor.

Ella me dijo que se sentía perdida porque sus prioridades cambiaban según el día, que no sabía por dónde empezar. Yo le dije que aquello no era malo, que estaba en la situación perfecta para reinventarse porque aún era joven. Que muchas veces son para nosotros mismos, pero nos cuesta demasiado darnos cuenta de ello. Miré por la ventanilla; un montón de operarios ultimaban los detalles previos al despegue.

Todo lo que sentía por él se había convertido en una pelota informe que mezclaba sin ton ni son el cariño, el respeto y el dolor. Despedirme de él con un apretón frío de manos, sin mirarnos a la cara, después de diez años… Fui cruel, lo sé. Ahora sé que fue cruel marcharme de aquella manera, sin darle la oportunidad de decir adiós a aquellos años como se merecían.

Yo quería que me añorara y me olvidara, todo a la vez, sin sentido, pero tenía que habérselo dicho. Cuando el avión levantó el vuelo, yo lloraba en silencio apoyado en la ventanilla, diciendo adiós a todo lo que había esperado de la vida hasta entonces. Las que habíamos tenido antes de conocernos no servían como punto de referencia porque no había en ellas ni la milésima parte de lo que sentíamos al estar juntos.

Pero es que además, encontré poco sentido en buscar respuestas en historias que el tiempo había puesto en su sitio (concretamente, en su sitio dentro del cubo de la basura de las relaciones terminadas). Olivia, por su parte, se rió de mí por estar intentando teorizar sobre la fórmula del éxito para una historia de amor. Tenía razón, el amor es demasiado complicado y ninguna de las variables que inciden en él pueden ser diseccionadas para dar a luz a una formulación teórica. Lo importante, al fin y al cabo, es no cometer los mismos errores que en el pasado. Nico estaba en todo lo que hacíamos, decíamos y sobre todo en aquellas cosas que temíamos.

Paseamos por el Madrid de los Austrias, hablando sobre los recuerdos de nuestra niñez, sobre quienes quisimos ser y quiénes éramos. Pensamos en ir a ver una exposición al Thyssen, pero tomamos demasiado sake y huimos a toda prisa a su piso a follar como auténticos animales, ganándonos los aplausos de los vecinos cuando terminamos. Recuperar a Hugo del hoyo en el que se había metido él solo tras la marcha de Nico fue… como tratar de arrastrarlo en contra de su voluntad. Porque le encuentras sentido incluso al recuerdo de tus padres bailando en el salón.